En las laderas de Valtuille de Abajo, a 500 metros de altitud, El Pal despierta cada día orientado al este, donde la luz suave del amanecer acaricia sus cepas de Godello. Con más de 75 años, plantadas en vaso y espaldera sobre suelos de arcilla y arena, estas viñas guardan la memoria de generaciones y el carácter del Bierzo profundo.
El Pal es un viñedo que habla con voz propia: elegante, sereno y lleno de identidad.